Mirá cómo tiemblo
Ayer volví de mi viaje a Santiago de Chile donde estuve por trabajo casi toda la semana. Lo anecdótico fue que el viernes a las 6:30 me despertó un temblor de 4 puntos (eso me dijeron los lugareños, no sé de qué escala). Para los chilenos es algo frecuente pero para mí era la primera vez. La cama se sacudía como si anduviera por un empedrado y las ventanas temblaban. Fue una experiencia nueva y, hasta esos niveles, no es para asustarse.








